Te recuerdo que lo importante es hacer primero lo más importante y lo más importante eres tú.

Cuando te centras en estar bien, no en alejarte de lo que no te agrada, sino en acercarte a lo que te llena a lo que te hace sentir plenitud, es desde ahí, que es más sencillo tomar buenas decisiones, vivir la vida como a ti te gusta y es cuando de verdad, puedes ayudar y ser útil a los demás.

Te recuerdo que

La palabra «recordar» viene del latín «recordari «, formado de re (de nuevo) y cordis (corazón) que significa «volver a pasar por el corazón».

Te invito por un minuto a atender a tu corazón porque cuando pones el foco de la atención en sentir el cuerpo, la mente se aquieta y es más sencillo conectar con la paz interior.

Coloca tu mano izquierda sobre tu pecho a la altura del corazón y haz contacto con tu mano derecha sobre la zona del pulso en la muñeca izquierda; siente el latido de tu corazón, no importa si es rápido o lento, tan solo percibe su impulso constante desde antes de que tu nacieses, que sigue realizando su cometido incluso cuando tu no estás consciente, incluso cuando duermes y que te ayuda mantener la vida en este cuerpo y a conectar con tu centro, con tu esencia.

Déjate “tocar” por ese ritmo sanador y siéntelo con tu mano que toca el pecho o con la otra que siente el pulso, siéntelo en una mano, en la otra en las dos o en ninguna que más da.

Lo que de verdad es importante es que recuerdes que tienes un corazón y sintonices con él.

Que más que tener un corazón, eres corazón, eres todo eso hermoso que solemos vincular con este órgano, con ese espacio donde parece residir la compasión, la bondad, la generosidad, el amor…

Siente la vida expresándose a través de ese ritmo y si te parece bien, agradécelo y entrégate, aunque solo  sea por un breve momento, suéltalo todo, ríndete a la vida y confía.

No te invito a confiar en mí, ni en un santo, o en un Dios, te animo a sentir que hay “algo” no se muy bien el que, pero que se puede notar, se puede percibir como una presencia que te acoge y te ama.

Siéntelo y sonríe y sino lo sientes, sonríe primero y permite que la vibración de tu sonrisa se vaya volviendo cada vez más sincera hasta que te ayude a sentirlo.

Un saludo de Corazón

Si te cuesta sentirlo por ti solo, por ti sola, una de las formas más hermosa y profundas que conozco de «Conectar» es con una sesión del

Método ASA Craneosacral

(Puedes ver la posición de las manos en este video) https://www.youtube.com/watch?v=Fhr64nmB9vU