Esta mañana he tenido el privilegio de aportar mi pequeño grano de arena colaborando con “A Puntadas” una Asociación sin ánimo de lucro, que desarrolla un Programa de Reinserción de Mujeres, ofreciendo talleres de formación.

Mi aportación ha consistido en compartir una charla-taller sobre el inmenso valor de la escucha, centrándome en la escucha “de verdad” hacia los demás y principalmente en la escucha hacia uno mismo hacia una misma.

He ido con la idea de ofrecer y me he venido lleno con lo que he recibido, pues la escucha tiene esa magia de, que al compartir tus alegrías, estas se hacen más grandes y al compartir tus tristezas estas se hacen más pequeñas.

Me vuelvo lleno de esa mirada de aprecio, de la sonrisa compartida, del ambiente cálido y acogedor, de esa chispa que emerge, cuando un corazón se siente tocado y aflora lo mejor desde tu esencia.

Gracias.