En los momentos de incertidumbre y desasosiego, es quizás cuando es más necesario detenerse por un momento y reflexionar sobre que significa para ti eso de ser feliz y cómo conseguir vivir una vida llena de felicidad.

Sabias que la felicidad potencia el sistema inmunológico y alarga la esperanza de vida.

Quizás si te preguntas a ti mismo/a que es lo que anhelas, que le da sentido a tu vida, que te gustaría conseguir, y tiramos de ese hilo hasta el final, la mayoría de la humanidad respondería algo parecido a “ser feliz”.

Eso está muy bien, pero seguro que no todo el mundo entiende lo mismo por el significado de ser feliz.

Así que aquí viene mi primera pregunta.

 

¿Qué significa ser feliz para ti?

Tomate un instante y trata de responderte, de verdad, termina de leer esta frase y tómate, aunque solo sean unos segundos para cerrar los ojos, conectar contigo y observar que surge en ti, que sensaciones te llegan cuando te haces la pregunta de ¿Qué significa ser feliz para ti?

¿Lo has hecho?

¡Ojalá que si!

Evidentemente no se lo que has sentido ni lo que me habrías respondido, pero llevo muchos años repitiendo la misma pregunta a mucha gente y la mayoría responden, para i la felicidad es sentirme bien.

Bueno es un comienzo.

Estar bien es una definición muy utilizada y muy poco definida por lo tanto casi no significa nada. Apenas hace alusión a que es lo contrario de sentirse mal, expresión a la que le sucede algo similar.

Bien, es lo que dices cuando te encuentras a alguien por la calle y te pregunta, ¿cómo estás?, ¡bien! ¿y la familia, todos bien? Si. Y ¿el trabajo? Si muchas gracias todo bien, ¿y los tuyos? muy bien gracias.

Evidentemente estas respuestas no necesariamente quieren definir la realidad de tus sensaciones y relaciones, sino tan solo es una respuesta genérica y superficial de cortesía.

¿Qué es la felicidad?

Vamos a empezar por lo básico, según el diccionario de la RAE, la Felicidad es un estado de grata satisfacción espiritual y física, y también la podemos definir como la ausencia de inconvenientes o tropiezos.

A mí esta definición me suena muy bien, no estoy seguro de si contiene en sí misma todo lo que yo incluyo en la experiencia de ser feliz, pero desde luego es una buena aproximación que la podemos completar con algunas citas como por ejemplo:

  • La felicidad no es algo confeccionado. Viene de tus propias acciones.

Dalai Lama

  • La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.

Sören Kierkegaard

  • La felicidad es el significado y el propósito de la vida, todo el objetivo y el fin de la existencia humana.

Aristóteles

Una vez nos acercamos a saber de que estamos hablando, aquí viene mi segunda pregunta,

¿Qué podemos hacer o dejar de hacer para ser y sentirnos felices?

¿Tú que responderías?

Lo siento, sigo sin ser adivino, así que no se cuál es tu respuesta, pero me encantaría saberlo, así que, si te apetece compartirme tus impresiones, con mucho gusto leeré tus comentarios.

Me he pasado gran parte de mi vida “buscando” esa respuesta y a penas la encontraba se me volvía a escapar.

Me he dado cuenta de que la he buscado en los viajes y en las relaciones y ciertamente he tenido mis momentos y los he disfrutado, pero a veces, incluso en medio de un gran viaje no te sientes satisfecho.

La he buscado en tratar de conseguir una bonita casa o un coche estupendo y sin duda eso está bien y te da un subidón, pero al cabo del tiempo se integran en tu vida y ya solo eso, no te sacia por dentro.

Al fin y al cabo, todo eso no implica más que buscar fuera de ti algo que te parece que te dará la felicidad, como si fuese un objeto que alguien pudiese ofrecerte.

Esto me ha ayudado a darme cuenta de que a veces equivocamos el objetivo. Empezamos buscando la felicidad y nos parece que seré feliz cuando apruebe mis exámenes, me suban el sueldo o baje unos kilos, y aquí esta el error.

Apuntando hacia la felicidad, ponemos el foco de nuestra atención y todos los esfuerzos, en conseguir otra cosa que nos parece será de ayuda o quizás imprescindible para poder ser felices y en el mejor de los casos, si lo consigues, normalmente eso solo te produce un rato de felicidad y después todo sigue igual,, y en el peor de los casos, nos pasamos la vida tratando de conseguirlo y al no lograrlo, te sientes profundamente decepcionado e infeliz.

¿Tu felicidad o la de los demás?

Todo esto suponiendo que estuvieses tratando de alcanzar tus propios objetivos, pues la mayoría de las veces ni siquiera es así, y podemos pasarnos la vida tratando de alcanzar los sueños de felicidad de nuestros padres, las promesas subliminales de la publicidad, o lo que se considera como felicidad en tu entorno social, cultural o religioso.

Como decía Groucho Marx “Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…”

A mí me parece que la felicidad es un estado subjetivo que tiene diferentes niveles de profundidad y conciencia. 

Las diferentes etapas en su descubrimiento pueden ser:

Eliminar o disminuir lo que nos hace infelices

  • Dejar de alimentar pensamientos negativos
  • Compararnos constantemente con los demás
  • Vivir encerrado en ti mismo
  • Buscar solo tu propio provecho

Construir lo que nos parece que aportaría felicidad

  • Dedicarle tiempo a socializar
  • Cuidar las relaciones saludables
  • Realizar ejercicio moderado
  • Agradecer las pequeñas y grandes cosas de la vida.
  • Ayudar a los demás poniendo el foco en el altruismo.
  • Revisar tu pasado descubriendo las situaciones en las que has crecido.
  • Leer tu libro favorito.
  • Escuchar esa música que tanto te agrada.
  • Pasear por el parque
  • Llamar a un amigo.
  • Redefinir cómo interpretas la realidad.

 

Descubrir que la felicidad ya reside en tu interior

  • Potenciar el sentido de la transcendencia
  • Meditar
  • La felicidad interior no depende del exterior
  • Siempre está presente

“Aquellos que quieren cantar siempre encuentran una canción”

Proverbio sueco

Ya toca pararse a reflexionar y darse cuenta de que me equivoque de camino, pues buscar fuera implica que no tienes ahora mismo el objeto de tu búsqueda.

He llegado a la profunda convicción fruto de la experiencia, de que, por debajo de mi miedo, ansiedad y vulnerabilidad, reside un estado de felicidad inalterable al que siempre puedo acceder, aunque no siempre lo hago, por que me entretienen o dificultan las circunstancias externas y mis propias creencias limitantes.

Lo bueno es que manteniendo esa convicción y con la practica, de vez en cuando y cada día con más frecuencia, brota espontáneamente la felicidad sin motivos aparentes, que puedo llenar con infinitos motivos de agradecimiento. Y cuando no emerge por sí sola pues me encuentro “entre-tenido” estoy aprendiendo a invocarla y siempre responde.

No hay un camino a la felicidad: la felicidad es el camino.

Buda

 

Claves prácticas

Te comparto solo tres porque si te ofrezco muchas no vas a hacer ninguna.

  • Pon gran parte de tu atención en sentir y expresar agradecimiento. Nada mas despertarte antes que nada agradece el nuevo día, la cama en la que te encuentras, las sábanas que te cubren, el techo bajo el que has dormido… no busques cosas espectaculares por las que agradecer, sencillamente reconoce todo lo que ya tienes en este momento, todo lo que ya disfrutas, todo lo que ya eres, y podrás reconocer que en este mismo instante, hay muchísimos elementos para agradecer que te llenarán de felicidad.
  • Escribe una lista con dos columnas donde apuntas en una lo que a ti te hace infeliz y en la otra lo que te hace feliz. ¡Ahora ya sabes por dónde empezar! ves dejando de hacer lo que te hace infeliz y procura potenciar y dedicarle mas tiempo y atención a lo que de verdad, según tu propio criterio, te hace sentirte pleno, contento, dichoso, alegre, despreocupado, cómodo, satisfecho, gozoso, entusiasmado, en resumidas cuentas, FELIZ
  • Céntrate en hacer algo por y para los demás. Se ha comprobado que te hace más feliz procurar ayuda a otra persona que estar solo centrado en conseguir tu propia felicidad.

 

La mejor forma que conozco de sentirse feliz, es permanecer conectado con tu “centro” con la serenidad y paz que residen en la conexión consciente con el “Universo” y sin duda la terapia Craneosacral, es una excelente forma de ayudarte a conseguirlo.

Si quieres recibir una sesión online o presencial, o profundizar en su conocimiento mediante una curso formativo, con mucho gusto estoy a tu disposición para lo que necesites.

javierdemariaortiz@gmail.com

GRACIAS Y SE FELIZ