Frecuencia de las Sesiones

Terapia Craneosacral Biodinámica con Javier de María

En ocasiones una sola sesión puede ser totalmente resolutiva, aunque lo más frecuente, es que se necesiten un número indeterminado de visitas para resolver la situación por la que se acude a consulta.

Lo que si es muy probable, es que ya en la primera sesión se comience a apreciar un alivio de los síntomas o el inicio de cambios más globales.

Lo habitual, es que para dolencias agudas, la frecuencia de las sesiones sea en periodos más cortos hasta que se vaya normalizando la situación, quizás una o varias veces por semana, en función de la gravedad, para irlas alejando progresivamente hasta que se consiga el cambio esperado.
En los casos crónicos las sesiones se pueden espaciar durante más tiempo, y en aquellos casos en los que lo que se presente, este relacionado con algún tema de origen interior, emocional, estrés etc. Convendría alargar la próxima visita hasta que el cliente tenga la impresión clara de que es el momento de volver, para dejar el tiempo necesario entre una sesión y otra hasta que se puedan procesar satisfactoriamente, aquellos aspectos que se hayan presentado, durante la última sesión.
En este aspecto, tal vez la única regla absoluta, es que no existe una regla absoluta que se adapte a todas las circunstancias, así que nos quedan diferentes opciones cada una con sus ventajas e inconvenientes.

 

¿Quien decide cuando volver?

 

¿El terapeuta?

Una opción, es que sea el terapeuta el que establece la frecuencia de las sesiones y el número de estasen función de sus propios criterios. Esta forma de proceder suele ser la más frecuente en algunas áreas de la salud y claramente tiene sus ventajas, pues al ser el profesional quien determina cuando regresar, esto crea una secuencia en el tiempo a la que se comprometen ambos y facilita el proceso de sanación.

Muchos clientes están acostumbrados a esta opción y solicitan al terapeuta que se el quien les dice cuando volver.

La desventaja de esta opción, es que el cliente no forma parte activa de la decisión y por lo tanto, de asumir el compromiso y el ritmo de su propio proceso curativo.

¿El cliente?

La otra posibilidad es que sea el cliente quien asume la responsabilidad de su propia salud, y decide si quiere volver o no y con que frecuencia.

Es la propia persona quien elije, si prefiere buscar únicamente el alivio de sus síntomas, o si prefiere profundizar e intentar encontrar y solucionar, la causa que los generó.
Tal vez el haber leído esto te pueda ayudar a reflexionar sobre ello, y a encontrar la opción mas indicada en tu caso, en función de tus propias circunstancias. Esta decisión en si misma ya puede ser parte activa del proceso de sanación, pues estas poniendo en marcha tu intención y energía en dirigir tu vida.

La desventaja de esta opción, es que a menudo estamos tan condicionados por otros modelos de salud, que no estamos acostumbrados a tomar nuestras propias decisiones; y cuando nos ofrecen esta posibilidad, no sabemos muy bien que hacer con ella, lo que desafortunadamente suele terminar en un ya volveré… para el cual nunca se termina de encontrar la ocasión, pues parece que todo se vuelve importante y urgente menos el cuidado de uno mismo.

¡Entre los dos!

Por supuesto nos queda también la opción intermedia y posiblemente la más interesante, que consiste en un encuentro dialogado entre lo que siente el cliente, y desde su experiencia vital le parece más apropiado y lo que percibe y cree oportuno el terapeuta desde su experiencia profesional.

 

 

Terapia Craneosacral Biodinámica con Javier de María
Terapia Craneosacral Biodinámica con Javier de María

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